"Con cada año que pasa yo me hago más sensible a una tristeza, una desolación en el otoño, una melancolía estacional, que no sé de dónde viene ni por qué. (...) Según se hace uno viejo va llegando a una especie de resignación, una disposición a aceptar el propio declive de acuerdo con las leyes de la naturaleza y se llega a desear una vida tranquila y equilibrada ¿no es verdad? Y entonces reconforta más un paisaje melancólico que una vista esplendorosa, y preferimos perdernos en el recuerdo de placeres pasados antes que entregarnos al placer real. Dicho en otras palabras, para una persona joven el apego al pasado no es más que una quimera que no tiene nada que ver con el presente, pero para una persona de edad no hay otra manera de soportar el presente."
Junichiró Tanizaki
"El Cortador de Cañas". Ediciones Siruela,
Libros del Tiempo(Gracias, Paqui)